- Agrupación por soporte
- 8-01-1923
Parte de FONDO FOTOGRÁFICO
Por consiguiente, en esta época no se puede hablar propiamente del Puerto, sino de Mazarrón; y aun de este mismo, pues hay que tratar, pues poco se sabe.
Perteneciente toda esta región al país de los contestanos¹, de raza irania? como íberos que eran, aparece de modo indubitable que los fenicios, no solo visitaron esta región, sino que explotaron s riqueza minera, pues han dejado auténticas huellas en algunas de las actuales minas del Cabezo de San Cristóbal, pero no consta que formaran aquí población ó colonia. De la colonización griega en la costa levantina de España no se ven rastros ningunos en el actual Mazarrón, ni aun de la cartaginesa, si bien es probable que, dada su proximidad á Cartago-Nova (la moderna Cartagena), la más importante de las colonias cartaginesas en España, y aun la capital de todas ellas, no dejaran estos africanos, tan mercaderes y tan negociantes, de explotar unas minas, ya conocidas y explotadas por los fenicios, y de servirse de su hermosa bahía como refugio y desembarcadero, si bien con carácter puramente transitorio, pues no han dejado huellas permanentes de su paso. Y lo mismo podemos decir de los romanos, si bien estos, aunque no parece que formaran aquí población permanente, es indudable que explotaron sus minas, donde han dejado reliquias á profundidades por cierto verdaderamente asombrosas, dados los medios de laboreo entonces conocidos y empleados, muchos de cuyos objetos figuran hoy coleccionados en una especie de museo en las oficinas que la Compañía de Águilas tiene establecidas en la mina IMPENSADA en el citado monte de San Cristóbal. Y más aun; cuando en el año 1914 se hicieron derribos en la iglesia del Puerto (precisamente en la capilla que costeaba entonces mi santa madre la Excma. é Ilma. Srta. Doña Rosa Juan y Ruíz viuda del Vicealmirante Soroa) para edificar la actual torre, se encontraron diversos objetos romanos de aspecto funerario, como un curioso lacrimatorio² y varias monedas, que se reservó para sí el párroco D. José Antonio Guerrero; siendo también de origen romano una piedra sepulcral que radica en el patio de la casa de mi propiedad; otro sepulcro que estuvo en la esquina de la calle de Santa Teresa, hasta (...)
Fotografía 631: En el monte del faro. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6 x 10,7 cm.
Fotografía 632: En la piedra del Molino. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,1 x 10,6 cm.
Fotografía 633: Vapor DURENDA desde el peñasco Intermedio. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,2 x 10,8 cm.
Fotografía 634: Cuestas de la Ciega y de Mirrimiz. 1923. Firmado a mano por F. Soroa. Tamaño: 6,1 x 10,5 cm.
