- Persona
- S. XX
Colaboradora gráfica de las Crónicas de Mazarrón tras el cese de la actividad de Vicente Serrano Subiela.
Colaboradora gráfica de las Crónicas de Mazarrón tras el cese de la actividad de Vicente Serrano Subiela.
Mercader cartagenero que recorría la breve "carrera de Orán". Tenía frecuentes relaciones mercantiles con el Concejo de Cartagena para comprar trigo en Orán, con licendia del rey y del conde de Alcaudete. El rescate de cautivos era otro de sus negocios, junto con el comercio de paños, corambre y esclavos.
Sanoteles, S.A. aparece registrada como autoridad de entidad colectiva en el Archivo Municipal de Mazarrón. La ficha directa del catálogo no ha podido recuperarse correctamente por error del servidor, por lo que la relación documental concreta debe confirmarse en la unidad asociada.
La denominación “Los Sanoteles” aparece vinculada a documentación fotográfica del Archivo Municipal de Mazarrón. En el catálogo se recupera una fotografía con el texto “AL FONDO, LOS SANOTELES”, asociada al Puerto de Mazarrón y a documentación gráfica del fondo fotográfico.
También se localiza una referencia con la descripción “AL FONDO, LOS SANOTELES OBRA DE MARIANO YÚFERA ES OCUPADO POR TURISTAS”, lo que sugiere una relación con edificaciones, alojamiento turístico o urbanización vinculada al Puerto de Mazarrón.
La forma Sanotel Carmen o antiguo Sanotel Carmen aparece en referencias locales sobre paisajes de Mazarrón, aunque estas menciones no bastan por sí solas para identificar jurídicamente a la sociedad ni para establecer una relación directa con la razón social Sanoteles, S.A. sin revisar la documentación original.
En la correspondencia se lo describe como Corregidor en la Corte y procurador de Lorca.
Alcalde Ordinario del primer Concejo de Mazarrón (1565). Dedicado a tareas relacionadas con la defensa de la costa en la Hacienda de los Vélez.
Antonio de Sepúlveda, que había sido gobernador de la hacienda del marqués de los Vélez en Mazarrón y teniente de adelantado, se estableció en Cartagena en 1579, primero como alcaide de su castillo y después como regidor de su Ayuntamiento (1580-1599). Era hijo de Juan de Sepúlveda, alférez de la compañía dirigida por Francisco Riquelme, vecino de Murcia, en la guerra de Mostagán, quien murió en ella. Se destacó Antonio de Sepúlveda por su acción defensiva contra dos galeotas corsarias argelinas, a las que derrotó en la playa mazarronera de Palazuelos.
Antonio de Sepúlveda y sobre todo sus hijos contaron con un buen valedor en la Corte, primero en la madrileña de Felipe II y más aún en la de Valladolid, Martín González de Sepúlveda, ujier de cámara de Felipe III, cercano al duque de Lerma, caballerizo y valido del Rey. Pero Antonio murió en los inicios del siglo XVII. Su hijo Juan González de Sepúlveda obtuvo una regiduría en Murcia y también la escribanía de millones del partido fiscal de Murcia, quien en 1619 le cedió a su padre la regiduría de Cartagena.
Su abuelo, Andrés González de Sepúlveda, a quien Cascales atribuye la actuación en nombre de los moradores de Mazarrón para obtener su independencia de Lorca (1546-1572), había casado en Murcia con Lucía Roldán, hija de Juan Roldán, y precisamente en el paraje de Roldán, que dependía del Ayuntamiento de Murcia, se formaron varias grandes propiedades, una de ellas la de los González de Sepúlveda, es decir, el heredamiento de San Alfonso o San Ildefonso y Xumilla, de Juan González de Sepúlveda, regidor de Cartagena y escribano mayor y regidor de Murcia, que quizá lo recibió de su padre y sobre el que obtuvo Juan González de Sepúlveda la jurisdicción señorial, en 1614, con media legua de extensión, cuya posesión tomó su hermano, Antonio González de Sepúlveda, también regidor de Cartagena. Este señorío, sin embargo, no duró muchos años, pues el Ayuntamiento de Murcia consiguió que el rey Felipe IV lo suprimiera, y en 1650 Fernando de Sepúlveda vendió trescientas fanegas de tierra a Francisco Tomás de Jumilla, que era posiblemente todo el heredamiento que había pertenecido a Juan González de Sepúlveda.
Otra gran propiedad la obtuvo Antonio de Sepúlveda en Campo Nubla, pero en la zona de Lorca, próxima a Mazarrón (paraje de Los Vivancos), conocida como heredad de Casa Blanca. Es posible que esta finca se formara ya en la época en que vivía en Mazarrón. Las referencias a su reparto entre sus hijos son varias.